Vamos a desayunar juntos, tú café y yo té, de pronto se me antojará darle un traguito a tu taza y sabré que me amas porque me dejarás beber y entonces te mirare con ganas de no hacerlo, pero con todas las intenciones y sonreiré sabiendo que los dos hemos ganado. Y me sentiré como jitomate, te abrazare y dirás que se esta haciendo tarde, pero el tiempo no importa cuando se esta amando, cuando se tiene el universo entre las manos. Y me perderé en tus ojos y tú lo harás en cualquier lugar de mi cuerpo. Y tendré que mirarte muy cerquita para saber dónde andas, a donde voy. Y desayunaremos todos los días, unas veces té y pan y otras veces nuestro cuerpo, nos cobijaremos el alma con palabras de amor y caricias que nos llenen de calma. Vamos a desayunar juntos…